Cómo se forman las primeras creencias irracionales (II)

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Cuando somos niños no tenemos ningun miedo a hablar con desconocidos, gritar, llorar, pedir las cosas, decir lo que pensamos etc. nuestra mente está totalmente limpia de creencias negativas y prejuicios. Sin embargo a medida que vamos creciendo vamos recibiendo una serie de “golpes” que nos van a hacer asociar determinadas situaciones con significados y emociones negativas.
Por ejemplo, cuando nuestros padres nos regañaban o incluso nos pegaban por hacer algo (o no hacer lo que nos decían), podríamos haber llegado a la conclusión de que hacer eso estaba mal, por lo tanto nosotros eramos niños malos, o que hacer eso suponia que nuestros padres nos rechazaran y perdieramos su atención (o que nos golpearan), lo que sería realmente malo.

O por el contrario, podríamos haber sido más empáticos y haber pensado que nuestros padres estaban siendo muy copo comprensivos, y que nos regañaban no porque estuviera mal hacer eso, sino porque no sabían como hacernos entender que era mejor que no lo hicieramos.

Son dos interpretaciones para un mismo hecho igualmente válidas, pero no nos hacen sentir igual.

Cuando somos niños no entendemos por qué nuestros padres nos regañan tanto, al fin y al cabo nuestras intenciones son totalmente inocentes. Lo que puede que no supieramos es que, igual que nosotros, puede que nuestros padres tuvieran sus propios problemas y sus propias creencias e inseguridades.

Aún así, nos formamos nuestras creencias en base a nuestra experiencia pasada, y vamos formando hábitos, y reacciones emocionales para cada situación. Y algunos de ellos son totalmente irracionales e ineficaces para nuestro desarrollo. Llegamos a creer que “si pasa tal cosa, será horrible” y “si pasa tal cosa, yo me sentiré muy mal”… estamos convencidos de que para cada situacion hay una reaccion negativa fija, sin embargo son solo hábitos que pueden romperse.

Así, en muchas ocasiones las creencias que desarrollamos cuando somos niños, aunque pudieron ser totalmente lógicas para su edad, puede que ahora carezcan de utilidad, no solo eso sino que nos impidan relacionarnos con las personas de una manera eficaz y saludable.

Porque todos tenemos inseguridades. Y todos nos solemos sentir avergonzados, culpables o temerosos en alguna ocasion. No solo los tímidos. Sin embargo la diferencia está en que estas inseguridades no nos limiten para vivir a gusto.

A medida que nos van educando, no solo en nuestro hogar, sino en la escuela y con los amigos, y a medida que vamos aprendiendo de nuestra experiencia, nuestro sistema de creencias acerca de nosotros y la sociedad se va formando. Y nos vamos haciendo una idea de lo que creemos que somos y cómo creemos que es la sociedad en terminos generales.

En una ocasión una chica que conocí me dijo que no se puede confiar en la gente, porque al final siempre te traicionan. Esto era una suposicion suya acerca de la sociedad basada en su experiencia. Yo le pregunte: “entonces puedo confiar en ti?” y me dijo “si”…

Acaso ella no es gente?!

De manera que hemos ido creando un sistema enorme de creencias para cada situación en nuestra mente. Situación = creencia -> reacción

Mientras que algunas personas juzgaron las situaciones de manera optimista, muchos de nosotros hemos ido juzgado negativamente muchas de las situaciones y ahora las tomamos como ciertas. Y esto ocurre en todas las personas.




One thought on “Cómo se forman las primeras creencias irracionales (II)

  1. Anónimo

    Ahora que lo escribes, recuerdo que de niño mi madre me decía eso: no se puede confiar en la gente, porque al final siempre te traicionan. Y mi padre venia siempre dle trabajo desporticando de los compañeros…Así me ha ido.

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