Modalidades de la psicoterapia

PSICOTERAPIA CORPORAL.

Por psicoterapias corporales se entienden la generalidad de todas aquellas técnicas y teorías psicoterapeúticas que contemplan al individuo como una unidad indivisible cuerpo-mente. Existen líneas de trabajo diferentes.

La psicoterapia corporal (enfoque biológico, psicológico y social) busca una respuesta profunda a los conflictos del ser humano, tanto en su dimensión individual como social.

Para mi trabajo psicocorporal tomo como referencia la teoría reichiana* de unidad funcional cuerpo-mente, que entiende que cualquier conflicto que afecta al individuo se manifiesta a todos los niveles: mental, emocional, fisiológico y esquelético-muscular; por lo que el trabajo terapéutico se hace también con todos ellos, respetando el ritmo de la persona, y permitiéndole que exprese sus emociones de la forma más completa posible. Lo que propone, a través del trabajo con diferentes técnicas analíticas y corporales, es recuperar la conciencia perdida de nuestra identidad como seres humanos, y con ella, el placer, la capacidad de amar y la alegría de vivir.

*Wilhem Reich (1897-1957), neuropsiquiatra, ex-psicoanalista didacta, y uno de los impulsores de la sexología científica, la medicina psicosomática, la psicoterapia corporal, la prevención psicosocial de la neurosis desde la primera infancia y la ecología humana.

El análisis bioenergético fue elaborado por los psiquiatras Alexander Lowen y John Pierrakos, ambos discípulos de Reich, durante los años 50 en New York. La Bioenergética se fundamenta, teórica y prácticamente, en las terapias reichianas, aunque posea una línea de trabajo propia. Uno de los conceptos fundamentales es el mismo término Bionergética. Lowen comparte con Reich la noción de que existe una energía vital de la cual provienen todas las manifestaciones físicas del universo. Esta energía no es considerada de forma trascendente o intangible, sino en base a los efectos tangibles que produce en los seres vivos, tales como la respiración, el movimiento, los gestos, la excitación etc.

Cada persona es un sistema energético en el cual se realizan intercambios de energía; de carga y descarga. En la medida en que controle y utilice dichos impulsos vitales, encontrará o no su equilibrio corporal y psíquico.
Otro concepto fundamenta de la Bionergética, nacido en las terapias reichianas, es que no tenemos un cuerpo sino que somos un cuerpo. Todas las sensaciones y experiencias las recibimos gracias a nuestra corporeidad. El cuerpo no es una máquina, sino un organismo vivo que tiene sus leyes y su lenguaje propio; basado en gestos, posturas, movimientos, estructura física… También nuestro cuerpo posee una memoria celular, que registra en las células todas las experiencias que nos han sucedido a lo largo de nuestra vida.

Un concepto esencial es el carácter. Las defensas mentales y emocionales que el individuo desarrolla desde su infancia, para bloquear los impulsos vitales que lo llevarían al encuentro con el placer o la realidad, moldean el carácter de la persona. Estas defensas o patrones de conducta se superponen en capas relacionadas entre sí, que mantienen aislado o protegido al individuo frente a lo desconocido. Esta estructura caracteriológica se traduce en deformaciones musculares y mal funcionamiento de órganos cuya finalidad es mantener las defensas mentales e impedir la salida de las emociones. Cuando estos bloqueos musculares se vuelven fijos, el sujeto adquiere la coraza muscular para la defenderse de los impulsos vitales que surgen de él como ser vivo, cual armadura de caballo medieval.La lectura del cuerpo y el análisis caracterial permite establecer una tipología de caracteres que corresponde a formas de estructuración defensivas.

La bionergética se basa en un postulado a la hora del trabajo terapéutico: si en definitiva es el cuerpo quien determina cómo es nuestra personalidad, podremos influir sobre ella mediante nuestras propias funciones corporales y transformar o suprimir los bloqueos que nos dificultan ser.
Para conseguir este resultado, la Bionergética se practica en sesiones individuales y de grupo, alternando las fases de trabajo corporal con verbalizaciones de situaciones características.

ARTETERAPIA.

Las psicoterapias corporales, como hemos visto, trabajan la integración de la persona en todas sus dimensiones (emocional, corporal, mental), estableciendo las conexiones entre ellas. A través de la terapia podemos conectar con diferentes realidades, como son las posturas, las tensiones, los bloqueos, las consignas mentales que internalizamos, las ansiedades, la agresividad, el amor, la sensualidad, la sexualidad. Cuando alcanzamos este logro (conocer, reconocer en nosotros mismos) abrimos caminos distintos a los que conocíamos y manejábamos antes. Algo cambia, algo se va a transformar. Es un punto de partida para la creatividad, el crecimiento personal, el enriquecimiento vivencial.

El arte nos acompaña en este viaje hacia adentro, hacia nuestras sensaciones, emociones, etc., poniéndonos en contacto con nosotros mismos y con nuestra historia vital de un modo bastante directo. También el arte puede acompañarnos en el viaje hacia fuera en la expansión, como forma de expresión positiva, como forma de liberar y transformar creativa. La expresión de nosotros mismos en este trabajo terapéutico y creativo puede tomar cualquier medio artístico como canal de expresión.

En diferentes culturas, civilizaciones y épocas observamos que las actividades artísticas y curativas guardan una estrecha relación, los vínculos son claros en cuanto a la música, el canto, las danzas, pero también se dan en otras tantas expresiones artísticas.

“Es el lienzo en blanco sobre el que alguien va a pintar, un espejo en el que ese alguien se encuentra frente a sí mismo, el pincel será la prolongación de su cuerpo, el diálogo es intenso”. Carmen Montore y Ana Moreno, 1993.

TERAPIA FAMILIAR.

Su objetivo es acompañar a la familia hacia una crítica constructiva de los conflictos y no destructiva, como suele ocurrir cuando llegan a terapia, para transformar patrones de relación que resultan inoperantes e insatisfactorios.

Ejemplo: un hijo puede presentar un síntoma más o menos grave a partir de la adolescencia (promiscuidad sexual sin control, consumo de drogas, anorexia, delincuencia, psicosis). En cualquier síntoma pensamos que hay una raíz bio-psico-social. Como a nivel biológico ya no podemos intervenir directamente, sino únicamente de forma preventiva, y a nivel social tampoco (pues somos psicólogos), contamos con la familia para ayudar a que el síntoma se transforme, mediante la comprensión y expresión de los conflictos inconscientes que hay debajo del mismo.

Otro ejemplo: una adolescente puede empezar con una “huelga de hambre” (anorexia), después de la separación de sus padres. Con el tiempo la hija se va deteriorando más y aunque empieza una terapia individual, se recupera lentamente. Si el síntoma es muy grave, y empieza a deteriorarse a nivel físico, no podemos esperar todo el tiempo que haría falta para que la adolescente se dé cuenta y se recupere. Realizamos unas sesiones familiares, donde en un principio todo parece funcionar perfectamente.

Los padres separados se llevan muy bien, y no entienden el porqué su hija ha enfermado tan gravemente si siempre había sido una hija modelo. A partir de las primeras sesiones aparecen conflictos muy graves que no habían sido nombrados por los padres (falta de reconocimiento de la madre por parte del padre por no haber trabajado durante la infancia de las hijas, aferramiento de la madre a sus hijas excluyendo al padre como venganza inconsciente, sentimiento de inferioridad de la hija con sentimientos depresivos). Estos son sólo algunos ejemplos de las muchas dificultades que puede tener una familia actual, en el recorrido de su vida.

El hecho de poder hablar de todo esto de forma constructiva hace que la atención se focalice no sólo en el síntoma de la hija, sino también en los padres donde incluso puede ser aconsejable tratar a la pareja durante algunas sesiones por separado. Pero no sólo se tratará el síntoma: intentar que la hija coma, sino todo el sufrimiento que tapa este síntoma y que en el fondo le da identidad. Ser anoréxica implica prestar mucha atención, en cambio estar triste o con baja autoestima se considera normal en la adolescencia. Si sólo cambiamos el patrón alimenticio es mucho más fácil la recaída, porque no se ha ido al fondo del problema.

Por supuesto, en caso necesario se ha de colaborar con otros profesionales de la salud para que el proceso sea más rápido y eficiente (médicos, nutricionistas, educadores, profesores. ).
De todas formas cada vez hay más bebés, niños y adolescentes que reaccionan con síntomas psico-físicos más o menos graves ante una sociedad que pierde de vista nuestra verdadera naturaleza mamífera, desde el inicio de nuestra vida (incluyendo la gestación, parto y crianza).

Con la base fundamental de la psicoterapia corporal y los aportes de arterapia, en la línea del psiquíatra Jean Pierre Klein, y terapia familiar sistémica, he desarrollado y consolidado un tipo de trabajo psicoterapéutico propio, apropiado para trabajar tanto con adultos (con sus peculiaridades propias), con niños y adolescentes.

Hay que tener en cuenta que las diferentes etapas de la vida (niñez, adolescencia, madurez, vejez), momentos concretos (embarazo, duelo. ), así como el grado de psicopatología (o sufrimiento) con el que viene un paciente, necesitan un acompañamiento distinto.

EL ANÁLISIS TRANSACCIONAL.

Teoría de la personalidad y de las relaciones humanas basada en:

  • Los guiones de vida.
  • Los juegos psicológicos.
  • Los Estados del Yo.
  • Las transacciones.

Principios de AT:

  • Berne creador del AT decía: “Todos nacemos príncipes y princesas”.
  • Todos tenemos un potencial humano que podemos desarrollar.
  • Somos responsables de nuestra vida y decidimos, para bien o para mal, lo que es bueno para nosotros y lo que hacemos con ella.
  • Todos podemos cambiar en pos de la autonomía y tenemos recursos necesarios para hacerlo.

Guión de Vida:

Berne reemplazó el concepto mágico de “Destino”, “Suerte” por una noción más científica denominada “Argumento o Guión de vida” como un plan o programa decidido en la infancia, en base a las influencias parentales y luego olvidado o reprimido pero que continua sus efectos dirigiendo la conducta del individuo en los aspectos más importantes de su vida.

La infancia es un periodo de gran importancia para la formación de la personalidad. La familia y la sociedad con sus normas y valores nos influyen y marcan nuestra conducta.

Berne define Guión de vida como: “Plan preconsciente, elaborado en la infancia, al cual se atiene el desarrollo posteriorde todo proceso vital”.

Es decir, es un Plan de Vida decidido en la infancia (entre los 0 a 6 años más o menos) bajo la influencia del entorno y de los padres, reforzado en situaciones significativas que olvidamos pero que de manera inconsciente influye en decisiones fundamentales y que conduce a un final previsto.

No es heredado, es creado por nosotros mismos, con influencia de nuestra propia fantasía, es muy útil para explicar nuestra propia existencia y las situaciones dolorosas, adaptamos lo que nos ocurre a ese Guión, por lo que da coherencia a nuestras vivencias.

Todos tenemos un Guión y aunque su función en un principio es positiva por que nos ayuda a comprender la vida y nos da estructura, tiene un carácter autolomitador.

Se puede actuar de forma autónoma (salirtedel carácter autolimitador del guión) o guionada. En los momentos más delicados y cuando tenemos más estrés en nuestras vidas es cuando se entra con más fuerza en el Guión.

Una de las metas del Análisis Transaccional es que la persona tome conciencia de los guiones que dirigen su vida, para así liberarse de ellos y adquirir una mayor autonomia. Berne admitió la profunda interconexión de su teoría con el Psicoanálisis .

Análisis de Juegos.

Profundizando en sus estudios, Berne descubrió que la gente realiza infinidad de transacciones ocultas para manipular a los demas y sacar sus propios beneficios .Estos juegos o comportamientos han sido interiorizados desde la infancia como respuesta a las presiones familiares.

Los juegos son una manera de estructurar el tiempo mediante una serie de transacciones ulteriores complementarias (es decir que hay un mensaje verbal que es el que se oye pero existe un “mensaje oculto” debajo de esas palabrasque no se dice de manera directa y clara), que se dirigen hacia un final definido y predecible, y que se ajusta exactamente a la siguiente fórmula:

(1) Cebo + (2) Flaqueza = (3) Respuesta/s – (4) Cambio – (5) Cruce – (6) Saldo

(1) Invitación al juego (2) engancha en una debilidad de la persona, (3) sigue una serie de transacciones complementarias hasta que (4) se revela el juego cuando se cruza la transacción (5) causando confusión, entonces (6) una de las personas o ambas experimentan malos sentimientos.

En el trascurso de un juego se definenuna serie de roles mas o menos rigido y un cambio de estos papeles (Víctima, Salvador, Perseguidor) que da lugar al chasco.

La posición de Víctima es:”Yo no estoy bien, tú sí estás bien”. (Yo carezco de capacidad para poder ayudarme a mi mismo y de esperanza, haz el esfuerzo tú y ayúdame). La posición de Rescatador o Salvador se une muy bien con la de Víctima, a saber: “Yo estoy bien, tú no estás bien”. (Tú no tienes la capacidad de poder ayudarte, sin embargo yo haré el esfuerzo de ayudarte). La postura del Perseguidor también es: “Yo estoy bien, tú no estás bien” (tú careces de capacidad para ayudarte y de esperanza, y tú mismo tienes la culpa de ello).

Los papeles son intercambiables, de manera que cualquiera que intervenía en el juego con un papel, jugaría también interpretando, por lo tanto también los sentimientos que les acompañan.

En el papel de Víctima, la persona se siente imposibilitada y avergonzada; en el papel de Salvador o Rescatador, se siente culpable; en el papel de Perseguidor se siente airada.

Rescatar no suele tener buenos resultados y generalmente conduce a la persecución. Aunque todos juegan los tres papeles, la gente tiende a preferir uno de ellos con su sentimiento correspondiente.

Estados del Yo.

Existen tres elementos en nuestra personalidad o estados del yo que se corresponden a las grabaciones de experiencias pasadas en la niñez, que se activan y vuelven a sonar en presencia del estímulo apropiado:

Estado del Yo Padre: Alberga en sí el concepto enseñado sobre la vida. Contiene lo que hemos grabado de nuestras figuras parentales (padres, cuidadores, maestros, personas con autoridad sobre nosotros o a las que le conferimos ascendiente moral, grupos culturales influyentes). Cuando actuamos desde nuestro Estado de yo Padre, manifestamos conductas similares a las de estas figuras y, a la vez, nuestra manera de ver la vida y nuestro pensamiento repite también los suyos. El origen de esta faceta de la personalidad es, pues, externo.

Los contenidos del este estado del yo son las conductas aprendidas, ideales, información sin análisis, prejuicios, opiniones, costumbres, convicción de poder y seguridad.

Según el análisis estructural de este estado se encuentran patrones procedentes de distintas personas que ocuparon una situación de autoridad y cuidado respecto a nosotros. Así, puedo haber incorporado patrones de sentimientos, pensamientos y conductas de mi padre, mi madre, de una abuela que vivía con nosotros y de mi hermano mayor que me llevaba unos cuantos años y yo admiraba.

Fijándonos en el análisis funcional, es decir en como se funciona desde este estado, el Estado Padre esta dirigido hacia dos funciones primordiales: el control y la nutrición (en su sentido más amplio y metafórico, no sólo en lo físico). Los padres biológicos normalmente realizan estas dos actividades básicas para cuidar a sus hijos. Distinguimos entonces dos facetas: la de Padre Crítico (ordena, prohíbe, controla, dogmatiza) y la de Padre Nutricio (el que da permiso y anima, nutre, da cariño, consuelo y apoyo).

El estado padre puede funcionar bien hacia fuera (cuidando o criticando a otros) bien hacia adentro (controlando o prohibiéndose cosas internamente o animándose y cuidándose a sí mismo), y se manifiesta tanto en lo verbal como en lo no verbal, al igual que los otros estados.

Estado del Yo Niño: comprende lo que sentíamos e interpretábamos cuando éramos pequeños y también la forma de actuar pertinente. El origen es espontáneo, desde dentro.

El contenido de este estado son las emociones, intuiciones, creatividad, biología, impulsividad, curiosidad, sentimientos de indefensión, desvalimiento e impotencia, egocentrismo, fantasía, intuición, capacidad de goce y manipulación, pensamiento mágico y creencias mágicas, alegría, miedo, rabias y rabietas, dolor y pena.

Analizando este estado desde el lado estructural se puede dividir en el Estado Niño del niño ligado a lo más primitivo de nuestra personalidad, a los impulsos más antiguos, a lo más genético y biológico, centrado en sí mismo y en motivaciones de la vitalidad.

El Adulto del niño, lo que se llama “inteligencia natural”. Viene caracterizado por un pensamiento mágico. También se le llama “Pequeño Profesor”, porque con muy pocos datos en su haber tiene una impresionante capacidad intuitiva y creativa y ” puede dar lecciones” a muchos adultos. En el lenguaje vulgar, cuando se dice de alguien que es “muy listo”.

El Padre del niño, también llamado el “Niño adaptado” comprende la parte más infantil influenciada por las figuras parentales, la reacción ante estas influencias es:

  • Aceptarlas y responder en forma de sumisión a los requerimientos externos (el niño que no quiere papilla pero se la come por que su madre se lo ordena).
  • La rebelión frente a las mismas (el niño que escupe la papilla o la rechaza por que su madre le ordena comérsela independientemente de si le gusta o no solo por que se la ordenan).
  • Bien la demora de la respuesta, sin hacer ni una cosa ni la otra (el niño que abre la boca para comer la papilla y justamente le entra la tos, luego se la cae un juguete y lo quiere, luego llora etc., etc.).

Desde el análisis de su funcionamiento se puede decir que es un estado complejo, y que se puede distinguir:

  • NAS (Niño adaptado Sumiso); que se caracteriza por aceptar las normas y sugerencias que le hacen las personas a quienes considera figuras parentales.
  • NAR (Niño Adaptado Rebelde); se caracteriza por poner énfasis en llevar la contraria a las propuestas u órdenes de las figuras parentales.
  • NAD (Niño Adaptado Demorador); que no quiere someterse ni se atreve a rebelarse, e intenta posponer las tareas para esperar a ver si algo mágico ocurre y se libra de ellas.
  • El PP (Pequeño Profesor), se emplea en investigar y manipular intuitivamente el mundo que le rodea y son típicos del mismo los rasgos cognitivos del Niño Natural:

Curiosidad, inventiva, capacidad contemplativa y admirativa, sensibilidad artística, el humor, el juego, la mentira, engaño, la inquietud intelectual, la seducción.

  • El NN (Niño Natural) funciona sin censura, obedeciendo a sus impulsos más espontáneos, y mostrando la faceta más desinhibida de la personalidad y toda gama e intensidad de emociones.

Estado del Yo Adulto.

Comprende las conductas en el análisis de la información que se posee en un momento dado, incluyendo la reflexión sobre la experiencia de la vida. La procedencia de los datos puede ser, pues, interna o externa. Su visión de la vida es razonada y su conducta no predecible a diferencia del estado Niño y Padre, porque advierte el carácter irrepetible de cada momento de la vida y sus posibilidades únicas. Su ritmo es más lento que los otros dos estados, que al estar más automatizados se disparan con mayor facilidad, sobre todo en situaciones difíciles.

Los contenidos del estado adulto son; juicios, información analizada, reflexión y decisiones reflexionadas, cálculo de posibilidades, realismo y sentido de la oportunidad y adecuación al momento y circunstancias.

Desde el análisis estructural de este estados podemos distinguir: El Niño del Adulto, que comprende el encanto infantil que está presente en algunas personas aunque estén en plena realización de actividades típicas de adultos, la franqueza, y los sentimientos de simpatía hacia los otros.

El Adulto del Adulto, que comprende la eficacia, el análisis, la lógica, el procesamiento de datos, el cálculo de probabilidades, y la reflexión acerca de lo aprendido a partir de la propia experiencia.

El Padre del Adulto, comprende la responsabilidad y el compromiso con unos valores conscientemente analizados y aceptados…

Su funcionamiento se caracteriza por ser menos predecible que los otros dos, varía según las circunstancias, y funciona por medio de la reflexión y el pensamiento lógico poniéndolo en relación con lo que esta ocurriendo en cada momento y lugar. Se centra en la realidad encaminado a la solución de problemas.

Como conclusión no se puede decir que unos estados son “buenos” y otros “malos”, cada uno de ellos puede ser utilizado de manera positiva o negativa. Por ejemplo: Es positivo que un profesor use su Padre Crítico para poner límites a un alumno que esta gritando en clase y no deja atender a sus compañeros, pero puede ser negativo utilizándolo con un alumno cuando esta gritando y divirtiéndose en el recreo.

La propuesta del Análisis Transaccional para el logro de una personalidad sana es la de tener lo suficientemente desarrollado cada uno de los estados del yo, de manera que estén disponibles para ser utilizados en el momento oportuno, y usando de guía para detectar su adecuación al Estado del Yo Adulto. No quiere decir que este tenga que ser más grande que los otros, sino que sirve de rector en la persona adulta equilibrada.

Los estados del Yo se van desarrollando a lo largo de la vida. Un niño en principio, tiene muy desarrollado el estado Niño, conforme crece va adquiriendo nuevasfacetas de su personalidad .Pero el crecimiento puede ser perturbado haciendo que unos estados se desarrollen más que otros.

La terapia ayuda a “equilibrar” la personalidad, aumentando el estado menos desarrollado y disminuyendo aquellos estado/s que pudieran estar “demasiado” desarrollados.